Instagram | Twitter | Sígueme

#13ReasonsWhyNOT

Hace unos días terminé de ver la famosa serie 13 Reasons Why y bueno, es una serie que... sí, vale, es necesario hablar sobre el acoso pero... ¿Hay que hacerlo de esta manera tan morbosa? No sé. A mí la serie me dejó bastante tocada, hizo que pensara cosas que no debía... 

Hay muchísimos temas que se quedan en el aire, que no se tocan y que se normalizan demasiado. El consumo de antidepresivos, la ingesta de cantidades brutales de alcohol (y no sólo en un entorno festivo) y otras drogas, la autolesión, maltrato familiar, desprotección de menores... Todo esto y más se ve en esta serie... pero no se habla de ello. Como si fuera algo cotidiano, incluso positivo, que menores de edad vivan en este tipo de ambientes y consuman. Como si estuviese bien estar luchando contra la vida desde tan temprana edad... ¿A nadie más le ha parecido alarmante?

(forgive yourself)

Este ha sido el mensaje que me he repetido continuamente esta semana. Perdónate, perdónate. Sí... como si fuera tan fácil, ¿verdad?

Vivimos en una sociedad que busca culpables constantemente. Juzgamos y señalamos, quién ha sido y por qué. Necesitamos saber. Necesitamos respuestas a todas nuestras preguntas y nos angustiamos si no las recibimos... Pero... ¿y qué pasa si no hay respuesta a algunas preguntas? ¿O si esa respuesta tiene que esperar algo más de lo que nos gustaría?


Abril, 2017.

La vida no viene con manual de instrucciones, nadie sabe muy bien cómo hay que hacerlo... vamos tirando, saliendo del paso, como podemos. A algunos les va mejor, otros no se quejan, otros no paran de hacerlo, a otros les va fatal... Pero todos, sin excepción, tenemos una mochila propia. 

La mochila de la vida. 

Recuerdo la primera vez que escuché este concepto, fue en la boda de uno de mis primos en Segovia cuando yo tenía unos 10 añitos. No recuerdo mucho más de aquella boda, pero recuerdo que a la mayoría aquel cura nos pareció que hablaba demasiado pero que hablaba muy bien.